2 de noviembre de 2009

EL KILIMANJARO SE QUEDA SIN NIEVE.

La nieve sobre el Kilimanjaro -la cumbre más alta de África- podría desaparecer en sólo 20 años, según un estudio científico estadounidense.La causa principal del derretimiento es el aumento de las temperaturas en el planeta.

Según los investigadores, los glaciares del Kilimanjaro se están reduciendo, mientras que el hielo de los bordes se está derritiendo y adelgazando.

Cambios similares se reportan en el Monte Kenya, en las montañas Rwenzori en África, en los glaciares de Sudamérica y en los Himalayas.

Si las condiciones actuales se mantienen "los campos de hielo en la cima del Kilimanjaro no durarán", dijeron los investigadores.

El estudio, publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, fue liderado por el profesor Lonnie Thompson de la Universidad de Ohio.

A la mitad

Según lo revelado por Thompson, el 85% de la nieve que en 1912 cubría la montaña situada en Tanzania ha desaparecido. Y tan sólo en los últimos siete años, la pérdida fue del 30%.

Los científicos aseguran que desde el año 2000, los glaciares han perdido 26% de su volumen.

El corresponsal de la BBC, Matt McGrath, informó: "Las cumbres nevadas del Kilimanjaro atraen a miles de visitantes cada año deseosos de ver el resplandor de los glaciares ubicados a sólo tres grados al sur del Ecuador".

Lo que preocupa especialmente a los científicos es el estado de los glaciares, como el Furtwängler que ha disminuido un 50% entre 2000 y 2009.

"Ha perdido la mitad de su espesor", explicó Thomspon. "En el futuro, habrá un año en que veremos el Furtwängler y al año siguiente habrá desparecido completamente", explicó Thompson.

La reducción de los glaciares está ocurriendo en varias partes del mundo. Según los expertos, la similitud en este comportamiento se podría explicar -al menos en parte- debido a las crecientes temperaturas en la superficie de la tierra y en la atmósfera.

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16 de octubre de 2009

ARQUITECTOS "VERDES" COMPITEN CREANDO CASAS SOLARES EN WASHINGTON.

Calefaccionarse, alumbrarse o lavarse sin consumir ni 1 watt: equipos de estudiantes estadounidenses y extranjeros se enfrentan erigiendo innovadoras casas solares sobre la explanada central de Washington.

La cuarta edición del "Decatlón solar 2009", organizada por el Departamento de Energía estadounidense, enfrenta hasta el 18 de octubre a una veintena de prototipos de casas capaces de funcionar enteramente en base a energía solar.

Los ganadores serán designados por un jurado de arquitectos e ingenieros, pero también por los visitantes, según 10 criterios específicos, que van desde la funcionalidad de la vivienda -cuya superficie no debe superar los 80 m2- hasta su eficacia energética, pasando por su costo, comodidad, estética, calidad de la iluminación e incluso del agua caliente.

Una de las propuestas más llamativas es la de los estudiantes de la Universidad Cornell, del estado de Nueva York, que eligieron construir su casa a partir de tres enormes silos de chapa ondulada.

Una espuma a base de soja aísla las paredes de 12 cm de espesor, y las piezas principales -cilíndricas- tienen tragaluces.En el baño, la roseta de la ducha fue incrustada en una ventana de techo, lo que da la sensación de ducharse al aire libre. Las camas pueden desaparecer, subiéndolas hasta el techo durante el día, mientras que un mostrador plegable en la cocina se convierte en mesa para ocho.

Cuando la Cornell University presentó su casa en el estado de Nueva York (noreste), su desempeño de consumo y de producción de energía alcanzó "un umbral de 0, y hasta mejor", afirmó Chris Werner, estudiante de arquitectura, lo que significa que no utilizaron electricidad.

Mientras, el equipo "Beausoleil", de la Universidad de Luisiana, en Lafayette (sur), construyó una casa inspirada en el patrimonio cajún lo suficientemente resistente como para soportar huracanes. Paredes de casi 15 cm de espesor pueden resistir vientos de 200 km/h y "su aislamiento es tan eficiente que incluso sin utilizar los paneles solares se reduce la factura de electricidad tradicional a la mitad", asegura Catherine Guidry, una de las estudiantes en el origen del proyecto.

Los alemanes de la Technische Universität Darmstadt, que ganaron en la edición anterior del concurso, en 2007, trajeron directamente de Alemania los módulos de su casa, cuyas paredes exteriores y persianas están recubiertas de pequeños paneles solares.

Participa también la escuela politécnica de Madrid, varias universidades canadienses (Calgary, Universidad de Waterloo) y grandes facultades estadounidenses de ingeniería y arquitectura como Virginia Tech y Boston Architectural College.

"La selección para la participación fue más competitiva", explicó Christopher Powers, uno de los portavoces del Departamento de Energía, a la AFP.

Alrededor de 20 equipos trabajaron dos años preparando prototipos para el concurso, cuyo resultado será anunciado el jueves.

15 de octubre de 2009

ESTADOS INSULARES QUEDARÍAN SUMERGIDOS SI FRACASA CUMBRE DE ONU EN COPENHAGUE.

Garantizar la supervivencia de los pequeños estados insulares del Pacífico, el Mediterráneo, el Índico y el Caribe depende de que los países más ricos y contaminantes asuman su responsabilidad de alcanzar un acuerdo ambicioso en la próxima cumbre de Copenhague en diciembre. De lo contrario, el futuro de estos países puede verse amenazado por los efectos del cambio climático, que podría dejar a muchos de estos estados sumergidos por el aumento de las temperaturas.La próxima cumbre de la Alianza de los Pequeños Estados Insulares (AOSIS), que tendrá lugar el próximo 21 de septiembre en Nueva York, permitirá que dichos países menos contaminantes, pero mucho más expuestos a las consecuencias del calentamiento global, manifiesten su situación crítica. Hasta ahora, las negociaciones sobre clima han estado dominadas por los países más desarrollados y contaminantes.

Los estados insulares se agrupan en la alianza AOSIS, que incluye a 43 miembros y suma 41 millones de habitantes. Para estos países, un aumento del nivel del mar podría ser catastrófico.

Las pequeñas islas ya están sufriendo los impactos inmediatos del cambio climático, como la inundación de zonas costeras, la desaparición bajo el mar de determinadas islas, la disminución de recursos de agua dulce, fuertes sequías, pérdida de los cultivos y aumento de las enfermedades.

Además, la acidificación de los mares, como consecuencia de una mayor presencia de CO2, está acabando con los corales y amenaza las reservas de pesca, que constituyen el primer sustento alimentario de muchas comunidades.

La cumbre de esta alianza coincidirá con una serie de reuniones de alto nivel en Nueva York a partir de la semana próxima. Entre ellas, las sesiones preparatorias para la Cumbre de las Naciones Unidas sobre clima en Copenhague y la reunión el G20.

Esto permitirá que estos países amenazados manifiesten su preocupación por los impactos del cambio climático ante los países más poderosos.

Kim Carteasen, Director de la Iniciativa Global de Cambio Climático de WWF afirma: “Tenemos que romper el círculo vicioso según el cual los grandes países contaminantes estudian medidas para combatir esta amenaza entre ellos. Es totalmente absurdo debatir sobre cambio climático sin prestar atención a las demandas de los países más afectados”.

WWF comparte la petición de los estados miembros de AOSIS de solicitar una acción inmediata y contundente contra el cambio climático para garantizar la supervivencia de estos pequeños estados insulares.

Las políticas más ambiciosas en cambio climático se refieren siempre a un aumento de la temperatura de 2º C (con respecto a los niveles preindustriales) como el máximo asumible por las economías occidentales. Sin embargo, los estados insulares temen que un incremento de tan sólo 1,5° C sea suficiente para inundar o salinizar en exceso buena parte de su territorio.

Por eso, WWF pide un compromiso global para mantener el aumento de la temperatura por debajo de los 2º C, y considera que las emisiones de gases de efecto invernadero deben seguir descendiendo hasta lograr un aumento de las temperaturas inferior a los 1.5º, límite propuesto por estos pequeños estados.
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